No se amolda
Te obliga a trabajar como el sistema quiere, no como tu empresa funciona. Cada paso del proceso tiene una vuelta.
Ya tenés un sistema y no se amolda a las necesidades de tu negocio. Construimos la aplicación para ese proceso puntual, sin cambiar lo que ya te funciona.
Lo que no hace, construido a medida
Tu sistema, intacto








Te obliga a trabajar como el sistema quiere, no como tu empresa funciona. Cada paso del proceso tiene una vuelta.
Cumple con lo básico, pero hace años que dejó de acompañar cómo cambió el negocio.
Hay procesos que directamente nadie quiere hacer adentro del sistema. Entonces se hacen afuera.
Mientras el sistema siga así, esto es lo que estás perdiendo:
Cargar dos veces, corregir a mano, buscar lo que el sistema no muestra. Son horas pagas que no producen nada.
Lo que se resuelve afuera del sistema no queda registrado. No hay informe que lo muestre, y terminás decidiendo a ciegas.
Cada vuelta es una pantalla más que aprender y un lugar más donde equivocarse. A la gente nueva le cuesta el doble entrar.
Lo que se carga a mano, alguna vez se carga mal. Y se descubre cuando ya salió la factura, el pedido o el cierre del mes.
Eso ya te está costando por lo menos un sueldo por mes. Lo que hacemos es recuperarlo sin cambiar tu sistema.
Empezamos preguntando y terminamos haciéndonos cargo. Cuatro momentos, siempre en este orden.
Diagnosticamos tu problema de forma gratuita. Aunque después no trabajemos juntos, te sirve para tener claro cómo solucionarlo.
Recibís por escrito la lista de funcionalidades, el precio y la fecha de entrega.
Una aplicación funcionando en la fecha que dijimos, conectada a lo que ya usás.
Nos hacemos cargo. Un abono mensual por aplicación cubre infraestructura, respaldos, monitoreo y seguridad.
Usuarios ilimitados. Sumar gente no cuesta más.
Equivocarse cuesta una aplicación chica, no un sistema. Por eso empezamos por el proceso que más duele, y no por un proyecto del que no se vuelve.
Lo que ya pagaste y tu gente sabe usar se queda. Construimos alrededor, para el proceso que hace mal. Si algún día querés migrar, es de a poco y a tu ritmo.
Resuelve tu proceso, no el promedio de tu rubro ni el que el sistema te impone.
Antes de arrancar sabés cuánto sale, cuándo lo tenés y cómo se entrega. Todo en la cotización, y se cumple.
No queda un sistema huérfano que nadie sabe mantener. Infraestructura, respaldos, monitoreo y seguridad van dentro del abono.
Sumar cien empleados no cambia lo que pagás. Es la diferencia real con cualquier software por suscripción.
Tu sistema no se toca. Lo que no hace, lo construimos.
Estamos en Mendoza. Los mismos que te hacen las preguntas en la primera reunión son los que construyen la aplicación y la mantienen después.

Team Leader

Desarrolladora de software

Desarrollador de software
Si ya sabés qué parte de la operación querés ordenar, con una conversación alcanza para saber si podemos ayudarte. La primera reunión es diagnóstico, no venta.